Criar a los hijos es uno de los desafíos más grandes y gratificantes que podemos enfrentar en la vida. La disciplina, si se lleva a cabo con amor y respeto, es una herramienta esencial en la formación de su carácter. Disciplinar a los hijos a la manera de Dios significa seguir los principios bíblicos para enseñar y guiar a nuestros hijos en el camino correcto. Para nosotras, las madres, es muy difícil disciplinar a nuestros hijos porque el corazón nos duele por eso es importante mantener siempre en mente que es parte de su formación y crecimiento.