CUANDO DIOS CIERRA UNA PUERTA

Por Alexandra Rossi

Puerta

Una de las oraciones más valientes que podemos hacer es pedirle a Dios que cierre puertas por donde no debamos pasar. ¿Por qué valiente? Porque la gran mayoría de esas puertas es por donde nosotros justamente queremos pasar. Ese proyecto por el trabajamos tanto, ese trabajo que deseamos tanto, esa relación con esa persona que nos gusta tanto, ese viaje que hemos estado esperando tanto. Pero Dios nos cierra la puerta.

Lo peor es que muchas veces aunque se nos cierre la puerta seguimos intentando, perseverando y luchando porque pensamos que simplemente es mala suerte o debemos trabajar más para conseguirlo. Y aún peor, terminamos siendo heridas, frustradas, o sintiéndonos que no merecemos lo que tanto queremos.

¿Qué podemos hacer para no caer es esta situación?

PRESENTALE A DIOS TODO PRIMERO

Antes de embarcarte en un nuevo proyecto, antes de comenzar esa relación, antes de entrevistarte para ese trabajo nuevo, preséntaselo a Dios y dile que, si es de Él, te abra las puertas y que, si no viene de Él, que te las cierre, pero que te abra aquellas puertas por las que Él sí desea que pases. Esto cambiará tu manera de ver las cosas. En vez de sentir que fallaste, sabrás que Dios te está protegiendo de algo que no te conviene

Apocalipsis 3:7 dice: “Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y nadie puede cerrar, y cierra y nadie puede abrir”. Jesús tiene la llave para cerrar y abrir todas las puertas. Deja que te abra la adecuada.

ESTÁ ATENTA A LAS SEÑALES

Dios actúa de manera muy clara. Cuando algo viene de Él las cosas se dan fácilmente, fluyen y se desenvuelven sin obstáculos. Pero cuando no vienen de Él aparecen trabas. No hay que confundir el hecho de que a veces tenemos que vencer dificultades en el trabajo o en relaciones, ya que en la vida existen problemas. A lo que me refiero es que cuando tienes a Dios como tu guía, le has pedido en oración que te abra puertas, y repetidamente se te cierran, es que aquella oportunidad no viene de Él y debes esperar a que te abra la puerta adecuada.

NO INSISTAS

Si Dios te cierra una puerta no insistas en abrirla, porque te encontrarás luchando contra Dios y contra su voluntad. En Hechos 5:38-39 dice: “…porque si este consejo o esta obra es de los hombres, se desvanecerá; mas si es de Dios, no la podréis destruir; no seáis tal vez hallados luchando contra Dios”.

¿Y quién quiere luchar contra Dios? De seguro que te vas a ir por un camino equivocado y perderás las bendiciones que Él tenía preparadas para ti. Confía en que Dios sabe lo que hace.

CAMINA CERCA A JESÚS

Cuando caminas con Jesús, guardas sus mandamientos y estableces una relación con Él, creces espiritualmente y entiendes mejor las señales que Dios te manda. Pídele que te abra los ojos, te de discernimiento y sabiduría para poder ver cuál es Su voluntad y ver claramente por cuáles puertas es que deseas que pases y que no pases. En Apocalipsis 3:8 Jesús dice: “Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre”.

Puerta

CONCLUSIÓN

Las puertas cerradas son protección divina, dirección, y no negación. Proverbios 16:9 dice: “El corazón del hombre planea su camino; mas Jehová endereza sus pasos”. Haz esa oración valiente antes de cada emprendimiento y verás cómo Dios te lleva por el camino correcto.

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