¿Qué es tener una autoestima saludable?

Por Alexandra Rossi

En la vida nos hemos encontrado con personas que emanan una seguridad en sí mismas que arrasa. Son personas carismáticas y muchas veces exitosas. A la misma vez, hemos conocido personas que se dejan abusar, pisotear y dicen que sí a todo, aunque no estén de acuerdo. La razón por la que hay personas tan opuestas no es porque Dios las creó así.

Dios nos ha creado a todas con amor. Somos sus hijas. No deberíamos sentirnos poca cosa o menos que los demás. Pero si tú te has sentido así o conoces a alguien que tenga una baja autoestima, quiero que sepas que no es tu o su culpa.

La autoestima está determinada por relaciones con otras personas como familiares, parejas o amistades, que por sus palabras y/o acciones te han hecho sentir ya sea valorada, superior, o inferior.

Una autoestima saludable es cuando tú no te sientes ni superior ni inferior, sino valiosa por quien eres, por como Dios te creó.

Lo que Dice Dios de tu Valor como Persona

“Porque de tal manera amó Dios al mundo (tú eres parte del mundo) que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en Él crea no se pierda, mas tenga vida eterna.” -Juan 3:16

Ese versículo te dice que Dios, el creador del universo y todo lo que en él hay, te valora tanto, eres tan importante para Él, y te ama tanto, que sacrificó a su Hijo Jesucristo en la cruz, y lo hizo POR TI.

¿Quieres otra prueba de lo valiosa que eres?
“Creó, pues, Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó.” -Genesis 1:27

Si te sientes que vales menos que los demás, vuelve a leer este versículo. Eres hecha a la imagen de nada más y nada menos que DIOS. ¿Aún te crees poca cosa?

“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.” -1 Pedro, 2-9

Tú, mi querida amiga, cuando aceptas a Jesucristo como tu Señor y Salvador, te conviertes en Hija de Dios. Tú eres realeza.

La próxima vez que alguien quiera pasar por encima de ti, hacerte sentir poca cosa, anularte, o abusarte de cualquier manera, recuerda que tú eres hija del Altísimo. Valiosa, importante y amada por el Rey de reyes y el Señor de señores.

Ahora, el otro extremo tampoco es bueno.

Seamos Humildes de Corazón

Acuérdate que Dios nos hizo a todos los seres humanos a su semejanza. Nadie es más que nadie. Aquellas personas que son arrogantes, fanfarrones, o egocéntricas se creen más que sus semejantes y tienen una autoestima enfermiza. Estas personas han desarrollado esa personalidad bien sea por demasiada adulación de pequeños, o como mecanismo de defensa porque han sido heridos.

Filipenses 2:3 dice, “Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo”.

Nosotras tenemos a Jesucristo como modelo a seguir en humildad, quien siendo Dios se volvió humano, siendo Rey vino a servir. Y siendo santo se volvió pecado para morir en la cruz y hacernos salvos.

Una autoestima saludable es aquella en la cual basamos nuestro valor como personas en como nos ve Dios, no en como los demás nos ven. En Romanos 12:3 Pablo exhorta a tener una autoestima saludable: “Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.” -Romanos 12:3.

Así que, querida amiga, la próxima vez que te mires al espejo recuerda quien en realidad eres. No creas más las mentiras que el enemigo ha querido plantar en tu mente. Eres la niña de los ojos de Dios, y valiosa para Él.

DIOS TE AMA TAL Y COMO ERES

Artículos Relacionados

Soltar el Control
#Crecimiento

Aprender a Soltar el Control

Desde que comenzó la segunda ola del feminismo en los años 1960 las mujeres hemos tomado la batuta en aquellas cosas en que estábamos a la merced de los hombres. Comenzamos a salir a trabajar, a ser independientes, a tomar el control de la familia, y a no dejar que nadie nos diga que hacer

Continúa L:eyendo
Batalla Silenciosa
#salud mental

La Batalla Silenciosa

Durante mucho tiempo pensé que la batalla más difícil que enfrentaba estaba en mis circunstancias, los problemas, las responsabilidades diarias. Pero con el tiempo entendí que la lucha más intensa no estaba a mi alrededor, sino dentro de mí.

Continúa L:eyendo